Lo hace a través de una empresa privada, que cobra íntegramente lo que pagan los alumnos, 12,10 euros. Se trata de un título electrónico, bautizado como ‘e-título’, que, según anunció la universidad el día de su presentación, es "un documento digital que acredita oficialmente que la persona ha superado sus estudios". Sin embargo, la normativa nacional que regula la expedición de títulos universitarios oficiales es clara: no están aceptados los soportes electrónicos.

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