Simultáneo a las revueltas contra Ortega en Nicaragua, un volcán en el noroeste del país emitía una gran cantidad de humo acompañada de varias explosiones. El gobierno afirma que no hay peligro. Quienes conviven con este tipo de accidentes saben que es necesario un largo proceso de gestación para que la tierra estalle. Sus efectos en cambio, violentos e imprevisibles, pueden en pocos días hacer tambalear la estructura de un país entero. Los Mejía Godoy cantaban:«ya nadie detiene la avalancha de un pueblo que tomó su decisión». A pesar de Ortega

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