A finales del año pasado la Organización Mundial de la Salud incluyó la adicción a los videojuegos dentro del amplio abanico de trastornos psicológicos. Esta acción es tremendamente importante, pues la Clasificación Internacional de Enfermedades no se actualizaba desde 1990. En esta breve disertación reflexionaré sobre los profundos cambios sociales que vienen motivados por las nuevas tecnologías (concretamente en el campo del ocio) y acabaré haciendo una reseña sobre el videojuego What remains of Edith Finch, contrapuesto a los competitivos.

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