Juli Briskman, la mujer que fue despedida por hacer un gesto osceno con el dedo a Donald Trump, podrá respirar un poco más tranquila después de que, tras ser despedida de su trabajo, miles de personas hayan donado -hasta este jueves- más de 100,000 dólares para ayudarla. En los nueve días que lleva abierta la campaña, cerca de 4,500 personas han donado dinero para quien, tras conocerse su acto, fue incluso calificada como una heroína. La mujer fue despedida de la compañía Akima, una subcontrata del gobierno en la que Briskman era la responsable

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