Las conversaciones del caso Lezo a las que ha tenido acceso Público destapan un juego de trileros entre el comisario José Villarejo y dos destacados hombres de empresas del IBEX, Mauricio Casals y Adrián de al Joya. El objetivo, quedarse con 1,4 millones de euros que la familia Villar Mir, dueña de OHL, le pagó al PP de Madrid en Suiza a cambio de recibir la concesión pública del tren Móstoles-Navalcarnero, proyecto ferroviario que nunca se construyó.

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